Disminuye -16.3% la tarifa efectiva de los hoteles en el primer trimestre.

El Índice de Tarifa Efectiva (RevPAR) calculado por GEMES registró una fuerte caída de -16.3% en el primer trimestre, respecto al primer trimestre del año pasado. Este resultado se debió, en parte, a la disminución en el flujo de turistas, tanto nacionales como internacionales, que se comenzó a presentar a partir de marzo, así como a las medidas adoptadas para la contención de la pandemia de COVID-19, que provocaron el cierre de numerosos hoteles.

El Índice de Tarifa Efectiva pasó de 99.1 puntos en el último trimestre de 2019 a 82.8 puntos en el primer trimestre de este año, que es el nivel más bajo que se haya registrado.

El turismo y en particular la industria hotelera han sido las actividades que mayores daños han sufrido como resultado de la epidemia y las medidas de confinamiento y suspensión de actividades económicas, sociales y recreativas, que ha llevado a que en los últimos meses el porcentaje de ocupación de los hoteles se encuentre a niveles de un solo dígito.

La caída en la ocupación fue la que influyó principalmente en la disminución del índice, ya que la tarifa promedio se mantuvo bastante estable durante el período, con un crecimiento de 0.2% repecto al mismo trimestre del año anterior, aun cuando este crecimiento es inferior a la inflación general de la economía medida por el Índice de Precios al Consumidor, que en el primer trimestre de este año se incrementó en 3.4%, respecto al mismo trimestre de 2019.

El porcentaje de ocupación disminuyó 9.6 puntos porcentuales, caída que no refleja aún la magnitud del problema que enfrenta la industria hotelera, ya que el índice solo está capturando el principio de la crisis que se inició en marzo.

Para el siguiente trimestre el índice reflejará con mayor fuerza la magnitud del impacto de la pandemia en la industria hotelera, ya que durante abril y mayo un alto porcentaje de los hoteles se mantuvo cerrado y los que permanecieron abiertos lo hicieron con tasas muy bajas de ocupación. Es a partir de junio cuando en algunas ciudades y destinos ha comenzado la reanudación de actividades y algunos hoteles han abierto de nuevo de forma parcial.

En principio, el panorama de la industria hotelera no se vislumbra favorable para lo que resta del año y dependerá de la velocidad y cobertura del proceso de reapertura de la economía y de la confianza de los turistas para viajar de nueva cuenta por los destinos del país. Los avances para combatir y disminuir el número de casos de coronavirus y de defunciones juegan un papel fundamental para la recuperación de los niveles de actividad económica y del turismo, que se traduzca en un crecimiento en la ocupación de los hoteles y un repunte en la economía de los destinos turísticos del país.

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