Caída de -17.1% en el PIB del segundo trimestre. Servicios de alojamiento temporal y transporte aéreo se desploman en más de -90 por ciento.

La pandemia de COVID-19 y las medidas para atenuar y mitigar su propagación provocaron que se profundizara la recesión que se venía presentando desde el año pasado. El PIB real tuvo una caída de -17.1% en el segundo trimestre respecto al primer trimestre del año anterior, con lo cual la economía registra cinco trimestres consecutivos a la baja. Esta caída es la más fuerte que se haya registrado. A tasa anualizada, como se expresa en los Estados Unidos la caída sería de -52.8 por ciento.

A tasa anual, respecto al segundo trimestre de 2019, la contracción económica fue de -18.7%, registrando también cinco trimestres con resultados negativos. Si se considera todo el semestre la caída es de -10.4 por ciento.

Es importante destacar que, durante el trimestre, la disminución más fuerte se registró en el mes de abril, cuando el Indicador Global de Actividad Económica, que es muy cercano al PIB, se contrajo en -17.5% respecto a marzo. En mayo la caída fue de -2.4% y en junio se registró una recuperación de 8.9% en relación con mayo. Esta recuperación está en línea con las medidas para reanudar las actividades económicas esenciales e iniciar el desconfinamiento gradual de las no esenciales. Sin embargo, a pesar del incremento de junio, la actividad económica se encuentra -14.5% por debajo del nivel del mismo mes de 2019.

Las actividades consideradas como características del sector turismo presentaron resultados muy negativos.  El transporte aéreo registró una disminución de -90.3% en el trimestre, en tanto que el transporte terrestre se redujo en -58.7%, respecto al mismo trimestre del 2019.

Asimismo, los servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas resintieron los efectos de la pandemia y de las medidas de confinamiento. Los servicios de alojamiento disminuyeron en -90.2%, en tanto que los de preparación de alimentos y bebidas lo hicieron en -46.6%.

Las cuatro actividades económicas antes mencionadas representan alrededor de dos terceras partes del PIB turístico y las cuatro registraron fuertes disminuciones en el segundo trimestre.

Los resultados del PIB general y del turismo en particular muestran que la economía pasó por una profunda recesión en el segundo trimestre, en el cual se tocó fondo. Para los próximos meses se espera una lenta recuperación, en la medida en que se realiza la reanudación de las actividades económicas no esenciales y, en el caso del turismo, se avanza en la reapertura de los destinos turísticos.

Las estimaciones para el PIB de este año, por parte de diversos analistas económicos, apuntan a una caída de alrededor del -10%, pero en un entorno de alta incertidumbre los riesgos de una caída mayor son elevados. Por ejemplo, el Banco de México presenta tres escenarios, en uno de los cuales la contracción del PIB podría ser hasta de -12.8 por ciento.

Para el turismo el segundo trimestre apunta a una caída muy profunda. En el primer trimestre la caída llegó a un -6.3%, pero para el segundo trimestre la caída  seguramente será mucho más fuerte y podría estar en alrededor del -60%, a tasa anual.

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